La Diócesis de San Pedro de Macorís anunció con
alegría la apertura oficial de la fase diocesana de la causa de beatificación y
canonización de la Señorita Elupina
Cordero, un acontecimiento de especial relevancia espiritual y pastoral para la
iglesia local y nacional.
En el encuentro con la prensa efectuado en las
oficinas del Obispado, encabezado por monseñor Santiago Rodríguez, con la
participación de los miembros de las distintas comisiones de la causa, se le
dio lectura al documento de “no objeción” emitido por el Dicasterio para las
causas de los Santos, mediante el cual la Santa Sede autoriza formalmente el
inicio de la causa en esta diócesis. Dicho documento certifica que no existe
impedimento canónico para investigar la vida, virtudes y fama de santidad de la
Señorita Elupina Cordero.
Los actos oficiales de la apertura de la fase
diocesana se celebrarán en el marco de una Eucaristía solemne para todas las Diócesis
el sábado 21 de marzo a las 10 de la mañana en la Catedral San Pedro Apóstol,
para dar gracias a Dios, seguido del acto canónico. La celebración será
presidida por monseñor Santiago Rodríguez, con la participación del clero,
religiosos, religiosas, fieles laicos y la Comisión Diocesana de la Causa.
Elupina Cordero, conocida popularmente como la Señorita
Elupina Cardero, fue una mujer laica profundamente identificada con los valores
del evangelio, cuya vida sencilla y entregada dejó una huella significativa en
la comunidad donde vivió. Su testimonio cristiano se expresó de manera
constante a través de una fe firme, una caridad discreta y un compromiso
cotidiano con el servicio a los demás, especialmente a los más necesitados. Nació
el 1 de diciembre de 1892 en el municipio costero Sabana de la provincia Hato
Mayor y murió el 4 de junio de 1939.
Además, es reconocida por su espíritu de oración, su amor a la iglesia y su cercanía con las personas, La Señorita Elupina vivió su vocación laica como un auténtico camino de santidad, haciendo de las realidades ordinarias un espacio de encuentro con Dios. Quienes la conocieron destacan su coherencia de vida, su humildad, su fortaleza ante las dificultades y su confianza en la providencia divina.
Con la apertura de la causa comienza la fase diocesana, en la cual la candidata recibe el título de Sierva de Dios (cambio de “Señorita” a “Sierva de Dios Elupina Cordero”). En esta etapa, el obispo nombra a la comisión histórica y a la comisión delegada, responsables de recopilar documentos, escritos y testimonios de personas que conocieron a Elupina Cardero o que puedan aportar elementos relevantes para demostrar la vivencia heroica de las virtudes cristianas.
Señorita Elupina Cordero















































